Cuadro de texto: EL AMOR DE DIOS, ALGO MÁS QUE EL COLEGIO DONDE ESTAMOS

Cuadro de texto: EN COMUNICACIÓN DESDE CÁDIZ

Cuadro de texto:  
                 Esa es la conclusión a la que un grupo de jóvenes gaditanos ha llegado después de haber pasado un fin de semana en su colegio. La idea surgió tras una experiencia tan positiva como el JADEM. Si recorremos kilómetros para compartir un fin de semana con tanta gente que no conocemos… ¿por qué no compartir otro tiempo entre nosotros y en nuestro colegio?
             Pues el por qué no se convirtió en un vamos a intentarlo como colofón a un curso en el que todos nos habíamos encontrado a gusto y habíamos crecido juntos. Y con mucha ilusión el grupo de monitores se dispuso a preparar un día y medio de risas, compartir y crecer juntos. Los chavales de 3º y 4º de la ESO y de Bachillerato, cómo no, respondieron de la mejor manera. Allí estaban aquel viernes por la noche, en la puerta del colegio, con una pequeña mochila y mucha ilusión por ver qué se había preparado. Los monitores y las hermanas dentro dando los últimos retoques. “El hotel AD abría sus puertas”. Ese era el título de una  loca historia con la que comenzó una noche de compartir risas y entusiasmo, de oración y de conocernos más.
             Tras descansar unas horas, nos esperaba un nuevo día, el último programado para el curso 2007/2008. Despertarnos allí en el colegio era una forma diferente de empezar el día y aunque a algunos les pueda resultar extraño, para nosotros significó mucho. Después de un dulce desayuno para tomar fuerzas comenzamos el día encontrándonos con nosotros mismos, con los demás y con Dios. Fue un momento breve pero profundo en la capilla del colegio en el que quisimos reflexionar sobre el sentido de nuestra vida. La mañana la quisimos aprovechar siguiendo con nuestra reflexión, analizando como dejamos que nos influyan, como nos planteamos la vida.
             En el almuerzo es posible que nos alimentaran más las risas que la comida, y es que es verdad que cuando uno está a gusto todo le sabe mejor. Y entre una cosa y otra, hablando del colegio  les hicimos una propuesta: implicarse en la Fiesta Misional como voluntarios. La respuesta fue increíble. Absolutamente todos estuvieron de acuerdo y les hacía mucha ilusión colaborar con algo que habían vivido casi todos que eran muy pequeños. Y lo mejor de todo, confirmar que cumplen su palabra y en la Fiesta allí estuvieron todos, cada uno en su turno, colaborando en lo que le habían encargado.
             Para el final de fiesta de aquel fin de semana estaban también invitados “los peques”, dicho con todo el cariño. El sábado por la tarde le dábamos la bienvenida al resto de los grupos para compartir un rato de juegos y la merienda y con ello despedir  el curso.
             La verdad es que cuando terminamos de recogerlo todo y nos despedíamos, todos teníamos la sensación de que había sido corto. Era tanto lo compartido y tan buena y rica la experiencia que teníamos ganas de más.
             Por suerte hay más. Ya ha comenzado un nuevo curso, y todos esos chavales siguen al pie del cañón. Han comenzado animando a muchos indecisos a apuntarse a los grupos. Hay están en el colegio todos viernes para seguir creciendo juntos, y este año, además, con mucha ilusión por acoger el JADEM en nuestra ciudad. Y apuntándose a todo, en la primera salida del curso alrededor de 100 personas pudimos compartir un fantástico día de naturaleza, de reflexión, de juegos, de bailes, de convivir.
             Teniendo en cuenta todo esto, quien duda que para nosotros el Amor de Dios es algo más que un lugar para estudiar.